Riesgos y Amenazas para la Seguridad Nacional

Riesgos y Amenazas

 

A los riesgos y amenazas tradicionales se han sumado desde el final del sistema bipolar, otros nuevos de naturaleza transnacional que unidos a una serie de potenciadores, inciden en el nivel de peligrosidad que son susceptibles de proyectar sobre la Seguridad Nacional.

Son factores potenciadores los que, sin ser en sí mismos un riesgo o una amenaza, pueden desencadenarlos o agravarlos.

  

  1. Conflictos armados
Conflictos armados

Los conflictos armados siguen representando una amenaza capital para la seguridad aun cuando la interdependencia global ha influido en su morfología y disminuido la probabilidad de confrontaciones clásicas entre Estados. La mayoría de los conflictos de carácter violento son de naturaleza interna.

A pesar de su carácter interno, las consecuencias de estos conflictos afectan a la comunidad internacional y, en algunos casos, a los intereses vitales y estratégicos españoles y, por ende, a la Seguridad Nacional. Por otra parte, los conflictos armados pueden potenciar otros riesgos y amenazas para la seguridad de la comunidad internacional en su conjunto y para nuestra Seguridad Nacional, en la medida en que facilitan el tráfico ilícito o la dispersión descontrolada de armamento. Como consecuencia, se incrementa la inestabilidad no solo en los territorios directamente implicados, sino también en las áreas vecinas.

  2. Terrorismo
Terrorismo

De la panoplia de las amenazas no convencionales a las que se enfrenta la seguridad nacional, el terrorismo en sus diversas formas, es aquella que proyecta una amenaza más directa a la vida y la seguridad de los ciudadanos, además de poner en riesgo infraestructuras, suministros y servicios críticos.

Además del terrorismo autóctono que España ha sufrido desde hace más de cincuenta años, al igual que otros países de nuestro entorno, nuestro país es objetivo del terrorismo yihadista.La evolución de este último en determinados espacios geográficos próximos a España, adquiere una importancia añadida a la hora de garantizar junto con nuestros socios y aliados, la seguridad nacional de España.

  3. Ciberamenazas
Ciberamenazas

La rápida y constante evolución de las oportunidades que ofrece el ciberespacio para la realidad diaria de las personas, empresas e instituciones, ha convertido este ámbito en un espacio más en el que la Seguridad Nacional puede verse comprometida.

Los ciberataques, en sus modalidades de ciberterrorismo, ciberdelito, cibercrimen, ciberespionaje o hacktivismo, se han convertido en un potente instrumento de agresión contra particulares e instituciones públicas y privadas.

  4. Crimen organizado
Crimen Organizado

El crimen organizado  incorpora una serie de características como su naturaleza transnacional, opacidad, flexibilidad, capacidad de adaptación y de recuperación, así como por su movilidad. Debido a lo anterior posee un potencial desestabilizador sobre los ámbitos político, económico y social, que aumenta en Estados con estructuras de seguridad precarias.

España es uno de los países europeos en los que la incidencia del crimen organizado resulta más significativa. Nuestra situación geográfica, frontera sur de la UE y punto de destino de importantes rutas de acceso procedentes de África y América, así como las actividades relacionadas con la inmigración ilegal y la importancia económica del sector servicios, son factores que pueden ser aprovechados por las organizaciones criminales, para intentar implantar sus estructuras en España y penetrar los diversos niveles de la Administración y los círculos empresariales.

  5. Inestabilidad económica y financiera
Inestabilidad económica y financiera

La seguridad económica se encuentra íntimamente ligada a las dinámicas cotidianas de las empresas, instituciones y personas, convirtiéndose así en un requisito esencial y parte integrante, por tanto, de la Seguridad Nacional.

El origen y dinámicas de aquellos factores que pueden de condicionar la estabilidad económica y financiera de ciudadanos y empresas, presentan una casuística muy compleja y heterogénea. La globalización y creciente interdependencia en las diferentes vertientes de la seguridad económica, se arbitran como un espacio de oportunidad para los agentes económicos pero también eleva la vulnerabilidad y los efectos potenciales sobre la estructura social y económica española.

  6. Vulnerabilidad energética
Vulnerabilidad energética

La satisfacción de las demandas de energía es un elemento central para el normal desenvolvimiento diario de las personas, la sociedad y la vida económica de España. La vulnerabilidad de nuestro país respecto a las fuentes de energía obedece, entre otros factores a una dependencia externa prácticamente total en materia energética.

Esta dependencia se articula en torno a una serie de escenarios geográficos, que en el caso de los hidrocarburos, proceden de zonas en algunos casos con significativas dosis de inestabilidad geopolítica. Asimismo, las redes de transporte, ya sean marítimas o terrestres, además de las infraestructuras energéticas, son susceptibles de verse afectadas por fenómenos accidentales, pero también por acciones deliberadas de distinta índole afectar al abastecimiento de las necesidades energéticas españolas.

  7. Proliferación de armas destrucción masiva
Armas de destrucción masiva

La proliferación de las armas de destrucción masiva (nucleares, químicas y biológicas) y sus sistemas de lanzamiento (como misiles balísticos y de crucero) supone, además de un elemento desestabilizador, una grave amenaza para la paz y seguridad internacionales.

Por otro lado, la dificultad especial de los regímenes de verificación y control de las exportaciones de sustancias y agentes químicos y biológicos, deriva de su doble uso. El riesgo de que grupos terroristas adquieran sustancias químicas o biológicas, o materiales radiológicos o fisibles y sus vectores añade una nueva dimensión a esta amenaza, con la posibilidad de su utilización contra las estructuras vitales y las poblaciones de los Estados.

  8. Flujos migratorios irregulares
Flujos migratorios irregulares

Los flujos migratorios, debido a las dinámicas que han experimentado en las últimas décadas y al incremento de su volumen, se han transformado en un  fenómeno con implicaciones para la política de seguridad. Así, nuestro país, al igual que en el resto del entorno europeo, se enfrenta a múltiples desafíos derivados del asentamiento de las corrientes migratorias irregulares.

El crecimiento de la población mundial durante la próxima década se concentrará en los países en desarrollo y, de forma particular, en África y Asia. Si persisten en estos países la pobreza, la desigualdad, los conflictos bélicos, los riesgos medioambientales, la debilidad institucional y los regímenes autoritarios resulta previsible que los flujos migratorios irregulares desde estos países se mantengan o se incrementen ya que la ausencia de expectativas vitales, la falta de seguridad personal y la falta de derechos son factores determinantes que impulsan la emigración.

  9. Espionaje 
Espionaje

El espionaje es una realidad que se ha adaptado a un nuevo escenario geopolítico, caracterizado por una creciente competitividad económica y tecnológica. Las posibilidades y campos para la obtención ilícita de réditos de tipo político, económico y tecnológico, por parte de personas, grupos y Estados, se han multiplicado con las ventajas que ofrecen los constantes avances tecnológicos. De igual modo, las oportunidades para los actores de ejercer acciones que puedan tener una afectación directa sobre el bienestar de los ciudadanos, el sistema económico, las comunicaciones, así como infraestructuras e instituciones, se han incrementado.

  10. Emergencias y catástrofes
Emergencias y catástrofes

Con un origen diverso, ya sea como consecuencia de fenómenos naturales, originados por la actividad humana o resultado de una combinación de ambos tipos, las emergencias y catástrofes naturales pueden tener efectos muy importantes sobre la sociedad o una parte de ella.

A la pérdida de vidas y propiedades se suman daños como la destrucción de infraestructuras y de medios de producción, la contaminación o, incluso, efectos perturbadores sobre las comunicaciones, los mercados y los flujos de abastecimiento.

  11. Vulnerabilidad del espacio marítimo
Vulnerabilidad del espacio marítimo

Los mares y océanos ocupan algo más de las dos terceras partes del planeta. Es un espacio de fácil acceso y, en términos generales, menos regulado y controlado que el espacio aéreo o el terrestre. Sin duda, estas características hacen del espacio marítimo un medio donde los riesgos y amenazas a la Seguridad Nacional se pueden propagar de manera relativamente fácil y rápida.

Por otra parte, España tiene derechos soberanos o ejerce jurisdicción y por tanto responsabilidades, sobre una extensa área marítima, al tiempo que  debe garantizar la protección de la vida humana en el mar y la seguridad en la navegación en una superficie marina de un millón y medio de kilómetros cuadrados, área equivalente a tres veces el territorio nacional y en la que se encuentran algunas de las grandes rutas del tráfico marítimo mundial.

  12. Vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales
Vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales

Los servicios esenciales, proporcionados en su mayor parte por las denominadas infraestructuras críticas, garantizan la seguridad de los ciudadanos, su bienestar social y económico, su salud o el mantenimiento de las funciones sociales básicas, así como el eficaz funcionamiento de las instituciones del Estado y las Administraciones Públicas. Por ello, la perturbación o destrucción de cualquiera de estos activos puede tener impacto directo sobre la Seguridad Nacional.

Los riesgos y amenazas que se ciernen sobre las infraestructuras críticas pueden tener su origen en múltiples facetas, siendo los que se causan deliberadamente, bien por una agresión de carácter físico o por un ataque cibernético, los que revisten mayor peligrosidad.

 
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