Situación del Proyecto GARSI Sahel

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Situación del Proyecto GARSI Sahel
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SITUACIÓN DEL PROYECTO GARSI SAHEL
Antecedentes
 
La región del Sahel se caracteriza, entre otros, por una pobreza extrema, inestabilidad política, escasez de recursos, migraciones irregulares, así como la porosidad de sus fronteras, que favorece el asentamiento de organizaciones criminales y terroristas. El difícil control de las fronteras requiere de la cooperación regional entre los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad de los países que conforman el Sahel.
 
En este contexto, España presentó al Fondo Fiduciario de Urgencia de la Comisión Europea un proyecto para crear Grupos de Acción Rápida, Vigilancia e Intervención en el Sahel (GARSI Sahel). El proyecto fue aprobado en junio de 2016 por el Comité ejecutivo de dicho fondo, con una dotación de cerca de 42 millones de euros.
 
El proyecto busca crear en los países del G-5 Sahel (Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger) y Senegal, unos Grupos de Acción Rápida (GAR) a semejanza de los que tiene España. Los GAR, que dependen de la Unidad de Acción Rural (UAR) de la Guardia Civil, tienen como misiones especificas luchar contra el terrorismo y llevar a cabo operaciones que implican un gran riesgo y requieren una respuesta rápida.
 
En el proyecto participan la Gendarmería francesa, la Guardia Nacional Republicana de Portugal y los Carabinieri de Italia, liderados por la Guardia Civil española (fuerza multinacional). La finalidad es crear una compañía GARSI en cada uno de los países del Sahel que participan en el proyecto, con entre 120 y 150 efectivos cada unidad, que se integra en la estructura de sus respectivas gendarmerías. Con ello, se quiere crear las condiciones para la colaboración transfronteriza y el control de las fronteras, además de contribuir a la seguridad de la población a nivel local y regional, aumentar la presencia del Estado en zonas aisladas y remotas, así como mejorar el control efectivo del territorio y la eficacia de las fuerzas de seguridad.
 
Situación
 
El proyecto empezó a desarrollarse en marzo de 2017 y tenía una duración prevista de 46 meses, dividido en distintas fases: diagnóstico, formación, mentorización, interoperabilidad y cierre. Además, el proyecto incluye la dotación de material por un valor de 3.6 millones de euros por país, una novedad respecto a otros proyectos de la UE.
 
Si bien se trata de un proyecto regional, se han introducido modificaciones en cada país para adaptar la formación a las necesidades locales y a la estructura interna de cada gendarmería.
 
Tras analizar la situación en cada país (fase de diagnóstico), los países europeos que son parte del proyecto han formado al personal de cada unidad con el objetivo de crear unidades multidisciplinares en temas como policía judicial, información, medio ambiente, tráficos ilícitos, policía de proximidad y mantenimiento de material.
 
Respecto a la situación del proyecto, todos los instructores de cada unidad GARSI recibieron formación en la sede de los GAR en Logroño. En Burkina Faso, Mali, Níger y Senegal, se ha finalizado la fase formación y acaba de iniciarse la de mentorización, durante la cual se lleva un seguimiento sobre la aplicación práctica de lo aprendido durante la formación.
 
En el Chad, sin embargo, continúa desarrollándose la fase de formación. Desde el 18 de marzo de este año, y hasta el pasado 10 de mayo, 28 gendarmes chadianos recibieron formación en España (Logroño).
 
En consecuencia, todas las unidades están actualmente operativas salvo la del Chad, que se espera pueda estarlo en octubre de este año. En Mali, Mauritania, Níger y Senegal, ya se están observando los primeros resultados operativos, tales como la incautación de armamento ilegal y de drogas, así como la intervención de vehículos. Particularmente, en Mauritania, la unidad GARSI está en funcionamiento desde el mes de mayo del año pasado, y ya ha participado en distintas operaciones especiales, además de en operaciones de lucha contra el contrabando y la inmigración irregular, algunas de ellas en coordinación con otras unidades.
 
En este sentido, en la fase de interoperabilidad, se espera que las unidades GARSI cooperen y colaboren internamente con otras fuerzas de defensa y seguridad nacionales, así como de forma transfronteriza con las unidades GARSI de los demás países vecinos y con la fuerza conjunta del G-5, dando sentido al proyecto a nivel regional, pudiendo llevar a cabo operaciones conjuntas.
 
Los resultados obtenidos hasta el momento demuestran la implicación de los países beneficiarios, así como la relevancia del proyecto. La durabilidad de cada unidad depende de la continuidad de su compromiso.
 
A largo plazo, con este proyecto se espera contribuir al desarrollo de la estrategia de la UE para el Sahel, favorecer la interoperabilidad, así como la autosuficiencia de las unidades y la apropiación local total del proyecto, además de mejorar la seguridad nacional y regional, y contribuir al desarrollo económico sostenible de la región.
 
De momento, los países beneficiarios han solicitado una continuidad en el proyecto para poder ampliar el número de unidades GARSI. Se espera que esta ampliación pueda tener lugar a partir de junio de este año, para que en septiembre de 2019 se inicie el desarrollo de la fase GARSI-II, con una duración de unos 18 meses.
 
 

 
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