Ciclón IDAI - Sureste de África

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Ciclon IDAI Sureste de Africa
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Antecedentes
 
El ciclón tropical Idai, con vientos de hasta 177 Km/h y lluvias torrenciales, tocó tierra el pasado jueves, día 14 de marzo, en la costa sureste de África cerca de la ciudad de Beira, en el centro de Mozambique. A su paso por territorio continental ha dejado extensas áreas destruidas por acción de la fuerza del viento, el desbordamiento de los ríos y la inundación de inmensas extensiones de tierra. La catástrofe natural ha alcanzado a tres países Mozambique, Zimbabue y Malawi.

 
 

 
Situación
Población afectada
 
Los gobiernos de los citados países han informado del recuento oficial de víctimas mortales que asciende por el momento a 294 en Mozambique, más de 130 en Zimbabue y 56 en Malawi. Sin embargo, las propias autoridades advierten de que la situación de destrucción es crítica y hace prever que el número de fallecidos ascenderá de forma significativa.
 
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha comunicado que el número de personas desaparecidas supera las 200.200, la mayoría en Mozambique y Zimbabue. Sin embargo, es difícil establecer un cómputo preciso de desaparecidos, teniendo en cuenta que el alcance de los daños provocados sobre infraestructuras, viviendas y bienes ha dejado a comunidades y distritos incomunicados, aislados o inaccesibles en los tres países. También hay que evaluar el desplazamiento de población que busca refugio en zonas menos afectadas.
 
Las operaciones de búsqueda y rescate están sufriendo muchas dificultades para acceder a las zonas y prestar apoyo a miles de personas que esperan ser auxiliadas, localizadas o recibir ayuda de emergencia. Entre otros condicionantes para poder actuar están la destrucción de las infraestructuras y la persistencia e intensidad de las lluvias.  
 
Daños materiales
 
Señalando las otras consecuencias de la catástrofe climática, cabe destacar que la segunda ciudad más importante de Mozambique, Beira, cuyo puerto comercial sirve de entrada de mercancías para otros países vecinos que carecen de área litoral, ha quedado casi totalmente arrasada resultando destrozadas casi un 90% de sus edificaciones.
 
Gran parte del territorio afectado continúa inundado y en amplias áreas se registra la destrucción de instalaciones y servicios de comunicación; daños en las infraestructuras de transporte por inundación de vías, arrastre de puentes y rotura de carreteras; así como el colapso en las redes de distribución de energía y agua potable.
 
Respecto a las viviendas, las organizaciones humanitarias desplegadas en las amplias áreas devastadas, entre ellas la Federación Internacional de la Cruz Roja, valoran que más de 500.000 personas han perdido sus hogares.  Naciones Unidas por su parte estima que hasta 2,4 millones de personas pueden haberse visto afectadas de forma directa por el paso del ciclón.
 
El ciclón también ha destruido numerosos campos de cultivo, justo cuando estos países se preparaban para la cosecha, lo que puede tener graves consecuencias para la seguridad alimentaria de la región. Explotaciones ganaderas, cultivos y sistemas de riego han quedado destruidos y, además, se habría producido la salinización de las tierras.
 
 
Medidas adoptadas
 
Mozambique, el país más afectado por el desastre natural, declaró el pasado martes la situación de "emergencia nacional" por la catástrofe. En Zimbabue, el Ejército ha sido movilizado y lidera las acciones de rescate.
 
La ONU, con el objetivo de potenciar la respuesta humanitaria en los tres países afectados, asignó el pasado miércoles día 20 los primeros 20 millones de dólares procedentes de su Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia. La ONU señala que esta aportación complementará los planes iniciales de los tres Gobiernos proporcionando asistencia vital a las comunidades afectadas, particularmente en materia de salud, seguridad alimentaria, protección, nutrición y educación. Además, por considerar que se trata de una cantidad insuficiente para responder al incremento del volumen de necesidades previstas, insta a los donantes a que contribuyan de forma generosa para afrontar las consecuencias del ciclón Idai.
 
Otras organizaciones como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (IFRC) realizan sus estimaciones de cara a poder concretar y poner en marcha sus propias acciones de asistencia humanitaria. De momento, han hecho llegar camiones y algún avión de carga con material sanitario, suministros para la protección de las personas y alimentos.
 
La Unión Europea, horas después de conocer la dimensión de la catástrofe natural, destinó una ayuda de emergencia urgente de 3,5 millones de euros para responder de forma inicial a las apremiantes necesidades humanitarias y reforzar a los equipos de intervención local. Además, la UE ha dispuesto el envío de expertos técnicos a las zonas damnificadas y que el sistema europeo de imágenes por satélite Copérnico se use para identificar las necesidades, asistir en las labores de rescate y asistir a las autoridades locales en su respuesta.
 
España, a través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, ha manifestado sus condolencias a los familiares de los fallecidos, su solidaridad con los afectados por la catástrofe en los tres países y ha ofrecido su apoyo y colaboración a las respectivas autoridades. En respuesta a la emergencia, la Oficina de Acción Humanitaria de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) ha realizado una contribución por importe de 50.000 euros al fondo de emergencias que activó la Federación Internacional de la Cruz Roja el 14 de marzo y que incluye intervenciones de cobijo, salud, agua, saneamiento e higiene.

Se ha anunciado el envío de ayuda humanitaria de emergencia a Mozambique en un avión que tiene previsto su despegue desde la Base Aérea de Torrejón. Además, se ha ofrecido la activación de un equipo sanitario capaz de desplegar servicios hospitalarios en 72 horas en cualquier lugar del mundo.  

La Embajada se ha puesto en contacto con la colonia española para facilitar el regreso a España de aquellos que lo deseen. Un grupo de 45 trabajadores españoles, de una empresa pesquera en Beira, se encuentran en perfecto estado.

Previsiones
 
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estima que, aunque la necesidad más urgente es apoyo inmediato para salvar vidas, el impacto del ciclón seguirá siendo intenso en las próximas semanas y meses.
 
Otras organizaciones con competencias en la atención sanitaria valoran como muy alto el riesgo de que aparezcan numerosas enfermedades, brotes epidémicos de hepatitis, cólera, malaria u otras infecciones transmitidas por el agua debido a la contaminación del suministro de agua y la interrupción del tratamiento de las aguas residuales, además de neumonías cuando bajen las temperaturas.
 
La ONU y sus socios humanitarios, aunque todavía no han podido calcular con exactitud los daños causados por este desastre natural, han hecho un llamamiento para recaudar 40,8 millones de dólares (unos 36 millones de euros) como cantidad imprescindible para la ayuda urgente a estos países.
 

Conclusiones
 
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha informado de que el ciclón Idai es uno de los peores desastres relacionados con la meteorología y los ciclones tropicales en el hemisferio sur.

Las consecuencias más inmediatas se miden por el número víctimas confirmado actualmente y la previsión de que esa cifra ascenderá de manera sensible. El avance del ciclón ha dejado a su paso efectos catastróficos en el medio natural y en la riqueza y estabilidad de estos territorios que han visto cómo han quedado muy comprometidos los servicios esenciales y arrasados edificios, viviendas e infraestructuras.

La capacidad de recuperación de estas comunidades dependerá, además de la capacidad de los gobiernos de estos países de gestionar la emergencia con recursos propios, del apoyo internacional que debe llegar de otros países, organizaciones internacionales y servicios de emergencia y tendrán que trabajar en estrecha coordinación con los mencionados gobiernos y contribuir con acciones de tipo económico, humanitario, sanitario y técnico.  

 
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