OIET: Anuario del Terrorismo Yihadista 2022

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OIET: Anuario del Terrorismo Yihadista 2022
03 de mayo 2023

 

El Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET) —organismo que promueve el desarrollo de proyectos de investigación para la prevención de la radicalización violenta y difusión de principios democráticos— ha publicado su Anuario del terrorismo yihadista 2022 que, como el ministro del Interior destaca en su prólogo, «es un instrumento más del esfuerzo colectivo en la lucha contra el terrorismo y que refuerza la política de Estado de reparación de las víctimas (…) un referente en la materia y constituye un instrumento de trabajo obligado para los estudiosos en esta materia y para las instituciones que luchamos contra el terrorismo».

Escenarios, actores y tendencias

Este documento recorre los factores que han alterado la morfología terrorista en los últimos años, como el final del autoproclamado califato del Daesh; la vuelta al poder talibán en Afganistán; la muerte de los principales líderes de Al Qaeda y Daesh; y la expansión del yihadismo en África. Asimismo, presenta diez claves en cuanto a tendencias, actores y escenarios durante 2022:

(1) El aumento de la actividad terrorista (2.270 atentados) respecto al año anterior, con un crecimiento especialmente preocupante en África Occidental, región en la que el terrorismo yihadista provocó una de cada tres víctimas mortales. No obstante, a nivel mundial, la mortalidad (8.305 víctimas) disminuyó un 17% respecto al año 2021.
(2) La configuración del Sahel como epicentro mundial del terrorismo yihadista. Por tercer año consecutivo, el Sahel es la región del mundo con mayor número de ataques yihadistas y víctimas. Concretamente, Mali y Burkina Faso son los países más golpeados por el terrorismo —con ramas territoriales de Daesh y de Al Qaeda—, pues ambos registran casi el 40% de los atentados y de las victimas mortales en todo el mundo en 2022. Junto a ellos, destaca la Cuenca del Lago Chad, donde están presentes Boko Haram y otras organizaciones vinculadas a Daesh.
(3) La configuración del Golfo de Guinea como nuevo foco incipiente de actividad yihadista en África, con numerosas evidencias que apuntan al desplazamiento de la actividad terrorista desde Mali y Burkina Faso hacia el interior de las fronteras de países como Togo, Benín o Costa de Marfil.
(4) La evolución de Daesh y el aumento progresivo de sus ataques sobre partes del territorio que ocupó su extinto califato. Además, destaca cómo la perdida territorial de los yihadistas en Siria e Iraq ha provocado la expansión de su actividad terrorista hacia otros territorios en África, Asia Meridional y Extremo Oriente.
(5) El alarmante crecimiento en Afganistán el autodenominado Estado Islámico Provincia de Khorasán (ISKP). Así, el grupo buscaría socavar la credibilidad y el apoyo social al régimen talibán, y mostrar sus debilidades y la incapacidad talibán en materia antiterrorista. Además, sus recurrentes ataques contra las minorías tendrían la finalidad de impulsar el sectarismo, para dinamitar las relaciones sociales y generar una brecha social que les permita sacar rédito de la situación de inestabilidad.
(6) La identificación de los poblados y aldeas cristianas como objetivo de las organizaciones yihadistas, especialmente en República Democrática del Congo (provincias de Kivu e Ituri) y en Mozambique (provincia de Cabo Delgado).
(7) La eficaz estrategia de descabezamiento del liderazgo de Al Qaeda y Daesh. Como, por ejemplo, la muerte del líder de Al-Qaeda Ayman Al Zawahiri y de dos sucesores de Abu Bakr al Baghdadi: Abu Ibrahim Al Hashimi y Hassan al Hashimi.
(8) La creciente fase de descentralización y diversificación del movimiento yihadista global de su actividad, que le ha permitido expandirse por nuevas regiones, donde la influencia de su ideología era, hasta hace poco, limitada o nula
(9) La continuidad del modus operandi terrorista en Europa desde 2017, caracterizado por atentados —generalmente con armas blancas— cometidos por individuos (auto) adoctrinados y radicalizados a través de medios online.
(10) El mayor interés de Daesh y Al-Qaeda en explotar las rivalidades y los conflictos locales y regionales en vez de en la agenda global, sin que ninguna organización haya reivindicado alguno de los escasos atentados cometidos en Europa en el último año. No obstante, como alerta el OIET, esta decisión podría obedecer más a motivos estratégicos que operacionales; y es posible que, a largo plazo, ambos grupos traten de reorientar su atención sobre Occidente.

 

Operaciones contra el yihadismo en España

Junto a estas diez claves, el Anuario realiza un análisis de las operaciones frente al yihadismo en España durante 2022, con un total de 27 operaciones y 46 detenidos, la cifra más alta de operaciones desde 2017 (excepto 2019, con 32 operaciones).

Asimismo, el Anuario constata el elevado volumen de intervenciones desde el año 2015, cuando la amenaza de Daesh comenzó a materializarse en forma de atentados de gran letalidad. Asimismo, destaca la reforma del Código Penal de marzo de 2015, que dotó a los responsables de la lucha antiterrorista de las herramientas necesarias para hacer frente a los nuevos desafíos. Por otra parte, como muestra este estudio, la existencia de múltiples perfiles yihadistas imposibilita identificar un patrón único, aunque destaca el creciente protagonismo de la mujer dentro del movimiento y la intensa actividad social en determinados círculos, de las personas implicadas en actividades yihadistas en España.

Mujeres y menores retornados desde los campos de detención

En este contexto, el fenómeno de las esposas o viudas de combatientes terroristas extranjeros y sus hijos retornados destaca por su complejidad y por su diversidad. Al respecto, el Anuario realiza una comparativa de la experiencia de los distintos Estados comunitarios al repatriar a sus nacionales, así como sus respectivos marcos legales. Además, para evitar el desafío securitario que supone, advierte sobre la necesidad de intervenir tanto en los centros penitenciario como en la comunidad, siempre con el objetivo de lograr la total desvinculación de la violencia terrorista.

Terrorismo y contrabando en África Occidental

Por otra parte, el Anuario 2022 del OIET destaca la interconexión de las actividades ilegales en África Occidental y el Sahel, que ha dado lugar a la proliferación de armas y a la aparición de actores armados y criminales regionales que alimentan los conflictos locales, las disputas entre las comunidades y el extremismo violento.

Las víctimas del terrorismo yihadista

Finalmente, el Anuario sitúa a la víctima del yihadismo —allá donde se produzca— como principal damnificada y parte estructural de la lucha antiterrorista, con la que el Estado permanece siempre en deuda. Asimismo, reclama la importancia de que el Estado apoye y proteja a las víctimas que denuncian, cuyo coraje y valentía pueda servir de ejemplo a otras muchas.
 

 
 
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