08:00 24/04/2026
2 min lecturaPresidente de EE.UU. confirmó que, durante las conversaciones entre las delegaciones de Israel y Líbano celebradas en Washington, se decidió prorrogar 3 semanas el alto el fuego, aunque aclaró que Israel podrá continuar lanzando ataques en legítima defensa. Por otra parte, afirmó que, para alcanzar un acuerdo con Irán, este país debía dejar de financiar a Hizbulá. Por último, mostró su disposición de colaborar con autoridades del Líbano para hacer frente a la milicia e informó que espera celebrar, en próximas 2 semanas, reunión con primer ministro de Israel y presidente de Líbano para avanzar en una solución. Respecto a Irán, presidente de EE.UU. destacó no tener prisa por alcanzar un acuerdo y señaló que sólo lo aceptará si resulta beneficioso para su país y sus aliados. Además, informó que divisiones internas en régimen iraní están impidiendo conseguir respuesta unificada en estas conversaciones. Por otra parte, indicó el logro del 75% de objetivos fijados, sin descartar que Irán haya aprovechado el alto el fuego para rearmarse. En este contexto, informó de que un nuevo portaaviones, el USS George HW Bush, se dirige a la zona y confirmó que había ordenado atacar a cualquier buque que coloque artefactos explosivos en el estrecho de Ormuz e intensificar la labor de sus dragaminas. En relación a consecuencias del conflicto, director Agencia Internacional de Energía (AIE) instó a Estados a reforzar su capacidad de adaptación con fuentes de energía alternativas. Con respecto a Europa, alertó de inminente escasez de combustible para aviones, por lo que recomendó valorar un aumento de importaciones desde Nigeria y EE.UU. Por último, declaró que liberación de las reservas sólo sirve para mitigar temporalmente efectos del cierre del tráfico marítimo, pero no constituye solución definitiva. Por otra parte, Comisión Económica para Europa de ONU advirtió que conflicto también afecta a cadena de suministro de minerales estratégicos, necesarios para transición ecológica y desarrollo tecnológico. Como consecuencia, destacó que precios aumentan, producción se reduce, Estados acumulan más reservas, disponibilidad se reduce y crece competencia por nuevos centros de producción. Hasta el momento, el impacto se está sintiendo en algunos mercados regionales, especialmente en sur y sureste de Asia, sin descartar que, con el tiempo, el alcance geográfico se ampliará. Fuente: Gobierno de EE.UU.; AIE; ONU