09/10/2025
4 min lectura«Mejor juntos: 80 años y más para la paz, el desarrollo y los derechos humanos»
El pasado 9 de septiembre, comenzó la reunión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que, como cada año, reúne en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York a los líderes mundiales y los representantes de los 193 países que componen la organización.
Este año, la reunión, coincidió con el 80º aniversario de la ONU y bajo el lema «Mejor juntos: más de 80 años al servicio de la paz, el desarrollo y los derechos humanos», los líderes mundiales reflexionaron sobre los logros de las últimas ocho décadas de multilateralismo junto con el camino a seguir, en un momento crucial para la Organización, con desafíos políticos y financieros para el sistema multilateral.
Así, la 80ª UNGA se ha celebrado en un contexto de apremiante crisis humanitaria y desafíos globales, como los conflictos de Ucrania, Gaza y Sudán, el aumento del riesgo tecnológico, el estrés climático extremo y la creciente competencia geopolítica, unido a la crisis de financiación interna de la Organización, las peticiones de reforma de esta y el debate sobre el multilateralismo.
Tras su apertura, desde el 22 al 30 de septiembre tuvo lugar la Semana de Alto Nivel, que comenzó con una jornada completa de cumbres y conmemoraciones, entre las que se incluyeron el 80º aniversario de la ONU, el «Momento ODS 2025», para evaluar el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la celebración de los 30 años de la Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Pekín. Además, los líderes también participaron en la conferencia de alto nivel sobre la solución pacífica de la cuestión de Palestina y la aplicación de la solución de dos Estados, y que concluyó con un impulso innovador cuando los Jefes de Estado y de Gobierno y otros altos funcionarios de 10 países anunciaron su reconocimiento de un Estado independiente de Palestina.
Además de la semana de alto nivel y el debate general, el programa formal de la 80ª UNGA contó con plenarios especiales y reuniones temáticas, y se celebraron una cumbre bienal sobre la financiación del desarrollo sostenible, una cumbre sobre el clima, el lanzamiento de un diálogo mundial sobre la gobernanza de la inteligencia artificial, la respuesta mundial a las enfermedades no transmisibles y la salud mental, y la situación de los musulmanes rohingya y otras minorías en Myanmar.
Especialmente, durante el debate de Alto Nivel, la Paz y la Seguridad ocupó gran parte de la agenda, con la urgencia de poner fin a los conflictos en curso, como los de Gaza, Ucrania y Sudán, y garantizar una paz sostenible. Además, se trataron los derechos humanos, así como la importancia de cumplir la promesa de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y garantizar la cooperación mundial para alcanzar estos objetivos. Además, el impacto del cambio climático, el debate sobre el avance tecnológico y el aprovechamiento de la Inteligencia Artificial junto a sus riesgos asociados y el desarrollo en África fueron otros de los asuntos centrales.
Por otra parte, la reforma de la ONU y la renovación del compromiso global con el multilateralismo y la solidaridad frente al creciente unilateralismo fue un tema prioritario.
Frente a las dudas sobre el multilateralismo, el Secretario General de la ONU evocó en su discurso los aprendizajes extraídos de las Guerras Mundiales y, especialmente, destacó la gran aportación de sus primeros fundadores al sistema internacional, esto es, que «al construir las Naciones Unidas, crearon algo extraordinario; un lugar donde todas las naciones, grandes y pequeñas, puedan unirse para resolver problemas que ningún país puede resolver solo».
Así, advirtió de los riesgos de un mundo multipolar sin un multilateralismo fuerte e instó a la Asamblea General a recordar el espíritu fundacional de las Naciones Unidas, esto es, que, para enfrentar los desafíos, «el único camino a seguir es juntos», instando a los líderes a llegar a este momento con «claridad, valentía y convicción», para «hacer realidad la promesa de paz».