La respuesta de las autoridades sanitarias internacionales ha sido rápida con un despliegue eficaz de equipos ante el noveno brote de Ébola declarado en la República Democrática del Congo

Left
Right

El brote de la enfermedad del virus del Ébola (EVD) en la República Democrática del Congo que se inició el día 4 de abril de 2018, aún se mantiene activo. Hasta el día 30 de mayo se han notificado 50 casos confirmados/probables de contagio de Ébola de los cuales 37 han sido confirmados por laboratorio y13 probables, además de 25 fallecidos. El 27 de mayo de 2018, se informó de un nuevo caso sospechoso en Wangata que tras efectuar los análisis dio negativo, y el 30  se comunicó un nuevo caso confirmado en Iboko. A partir del 29 de mayo de 2018, se han registrado un total de 724 contactos los cuales se siguen activamente. Uno de los casos confirmados ha tenido lugar en una zona urbana, en la ciudad de Mbandaka, con más de un millón de habitantes y próxima al río Congo, que cuenta con un significativo tráfico regional.

 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera preocupante un brote ya que se ha extendido a una zona urbana muy poblada. Las zonas afectadas son próximas a rutas de transporte y centros poblados, y la infraestructura en el país es muy limitada. Sin embargo, la OMS ha destacado la respuesta rápida y comprehensiva del Gobierno y del resto de socios, así como su experiencia en hacer frente a este tipo de situación. Además, ya ha comenzado la vacunación de personal médico en la ciudad de Mbandaka, hecho que contribuye a avanzar en el control del brote.

El pasado día 18 de mayo, tras la primera reunión del Comité de Emergencia convocada por el Director General de la OMS, se determinó que el brote no reúne de momento las condiciones para considerarlo Emergencia de Salud Pública de Interés Internacional. Considera muy alto el riesgo de expansión a nivel nacional y alto el riesgo de transmisión con 9 países vecinos, siendo República Centroafricana y República del Congo los que tienen un riesgo mayor y hacia donde ya se han enviado equipos y personal, aunque mantiene como bajo el riesgo de propagación a nivel internacional y no ha recomendado ninguna restricción de viaje o de comercio con la R.D. Congo.

 ANTECEDENTES

 
El pasado 8 de mayo el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo informó de un nuevo brote de Ébola tras la detección de dos casos positivos la ciudad de Bikoro, al noroeste del país, zona de difícil acceso y donde viven más de 160.000 personas.

Se trata del noveno brote de Ébola en el país desde el descubrimiento del virus en 1976. El último brote se dio por finalizado el 2 de julio de 2017 y causó la muerte de 4 personas. Anteriormente, el brote de 2014-2016 en África Occidental fue el más extenso y complejo desde que se descubrió el virus en 1976. En esta ocasión hubo más casos y decesos  que en los anteriores brotes juntos, con un balance aproximado pérdida de 11.000 vidas. En junio de 2014 la Organización Mundial de la Salud declaró una Emergencia de Salud Pública de Interés Internacional.  Este brote se extendió a diferentes países: comenzó en Guinea, propagándose después a través de las fronteras terrestres a Sierra Leona y Liberia. En España se dio un caso autóctono por contagio a una sanitaria, siendo el primer caso confirmado de contagio de Ébola fuera de África.
 

LECCIONES APRENDIDAS

La experiencia adquirida en el brote de Ébola de marzo de 2014 ha servido para reaccionar de forma rápida y más eficiente en cuanto al despliegue de los equipos técnicos y sanitarios para el control del brote este año. Hasta ahora los signos son buenos, dado que el personal médico ha llegado rápidamente al lugar de origen del brote, la ciudad de Mbandaka en el río Congo. Tanto el equipo de protección como los medicamentos se han desplegado rápidamente y los trabajadores sanitarios han  hecho rápido seguimiento de quienes han estado en contacto con los enfermos de Ébola.
 

MEDIDAS ADOPTADAS

 
La OMS y otros asociados como Canadá, Francia, Alemania, Estados Unidos y Gran Bretaña han aumentado su compromiso para contener la expansión de la enfermedad. Además, se ha enviado al país la vacuna experimental contra el virus y desde el pasado día 10 de mayo se encuentra desplegado en la zona afectada un equipo multidisciplinar con expertos de la propia organización y de Médicos sin Fronteras, entre otros. Asimismo, mantiene activados equipos en Kinshasa, Brazzaville y Ginebra. La vacunación de poblaciones de alto riesgo comenzó a principios de la pasada semana en la zona afectada del país, una zona muy boscosa de cientos de kilómetros, que en gran parte no tiene carreteras ni electricidad.

En materia económica, ha aprobado el desembolso de 2 millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias para luchar contra este brote. Asimismo, ha hecho un llamamiento para conseguir 26 millones de dólares, 8 de ellos necesarios para llevar a cabo acciones prioritarias en los próximos 3 meses.

Durante la 71 Asamblea Mundial de la Salud, celebrada del día 23 al 26 de mayo en Ginebra (Suiza),  los delegados a la Asamblea Mundial de la Salud han sido informados de que en las semanas sucesivas se sabrá si el brote de Ébola en la República Democrática del Congo sigue extendiéndose a zonas urbanas o puede mantenerse bajo control.

En cuanto a las medidas adoptadas por la Unión Europea, el pasado día 18, fue activado el Mecanismo Europeo de Protección Civil a petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha solicitado equipos médicos de emergencia para apoyar las labores de identificación de posibles casos y su aislamiento, así como para medidas de prevención. La UE está dispuesta a desplegar el Cuerpo Médico Europeo  encargado de movilizar equipos de expertos médicos y de salud pública para prepararse mejor y responder ante emergencias sanitarias dentro y fuera de la UE.  
Además,  la Comisión Europea ha anunciado un paquete de € 1.7 millones en ayuda de emergencia. La ayuda contiene € 1,5 millones para apoyo logístico a la OMS, € 200 000 para apoyar intervenciones de salvamento con la Cruz Roja Congoleña y el servicio aéreo 'ECHO Flight' para transportar expertos médicos, personal de emergencia y equipamiento a las áreas afectadas.

La financiación de la UE anunciada está destinada a garantizar el despliegue de la ayuda de emergencia a las áreas afectadas, la vigilancia y el rastreo de contactos de las víctimas del Ébola, así como la búsqueda activa de casos para la detección temprana de los infectados. También cubrirá la comunicación con las comunidades afectadas sobre los riesgos y la prevención de la propagación de la enfermedad, incluido el apoyo psicosocial y la preparación para entierros seguros y dignos. El satélite Copernicus de la UE  proporcionará servicios de mapas de emergencia para evaluar el terreno y la red de transporte en el área alrededor de Mbandaka y Bikoro.

En España el Ministerio del Interior (a través de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias) y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad están realizando un seguimiento y valoración conjunta de la situación para determinar la eventual participación de España en el dispositivo de apoyo.
 

ESTRATEGIA DE SEGURIDAD NACIONAL 2017

 
La Estrategia de Seguridad Nacional 2017 señala en el capítulo de amenazas para la Seguridad Nacional  la identificación de al menos seis alertas sanitarias globales, todas ellas con un importante impacto a nivel nacional: el Síndrome Respiratorio Agudo Grave, la gripe por virus A/H5N1, la pandemia de gripe por virus A/H1N1, la nueva diseminación internacional del poliovirus salvaje, la enfermedad por virus Ébola en África del Oeste y la infección por virus Zika. Reducir la vulnerabilidad de la población a los riesgos infecciosos cuando es factible (por ejemplo, mediante la vacunación), la probabilidad de introducción de riesgos infecciosos (por ejemplo, mediante el control e inspección de mercancías en frontera), así como la probabilidad de transmisión interna de enfermedades (por ejemplo, mediante buenos programas de prevención y promoción de la salud o buenos sistemas de saneamiento) es fundamental para minimizar los riesgos y su posible impacto sobre la población.

Fuente: Organización Mundial de la Salud, Unión Europea, Ministerio del Interior, Ministerio de Sanidad, Departamento de Seguridad Nacional.

 

 
Con el apoyo de Red.es
Seguridad Nacional un proyecto compartido